
En radio, TV y portales.
Entre el 11 y el 20 de julio, el geógrafo, coordinador general de NUVIV y ayudante de investigación de su Línea 1 fue consultado por radios Cooperativa y Bío Bío y TVN para analizar el sistema frontal que afectó al país. Abordó temas como planificación territorial, protocolos de evacuación, infraestructura hidráulica y los efectos del fenómeno de El Niño.
Simón Insunza, geógrafo y magíster en Geografía y Geomática de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), coordinador general de Núcleo Milenio Sobre los Desafíos de la Vivienda, NUVIV, y ayudante de investigación de su Línea 1, tuvo una destacada presencia mediática durante el reciente sistema frontal que dejó a la Región de Coquimbo y a la provincia de Huasco en estado de catástrofe.
En su calidad de geógrafo de la agrupación Riesgo Cero fue consultado en cinco oportunidades por distintos medios de comunicación — radios Cooperativa y Bío Bío, y el informativo 24 Horas, de TVN, — para explicar, desde su mirada técnica, las causas y los desafíos que dejó al descubierto este evento climático extremo que afectó a la zona norte, centro y sur.
Prepararse antes de que llegue "El Niño Godzilla"
Cooperativa, 11 de julio.
Antes de que el sistema frontal tocara tierra, Insunza ya advertía sobre lo que se venía. En entrevista, con el sistema frontal aún como pronóstico, explicó que la Dirección Meteorológica de Chile proyectaba para el trimestre julio-agosto-septiembre temperaturas y precipitaciones sobre lo normal, con el riesgo de que lloviera en zonas donde habitualmente cae nieve, aumentando el caudal de los ríos. Entregó tres recomendaciones concretas para la población —informarse por canales oficiales, prestar atención a la alerta SAE y contar con un kit de emergencia— y adelantó una idea que repetiría en sus siguientes intervenciones: la necesidad de contar con señalética de riesgo similar a la de los tsunamis, ya que hoy "no hay nada de eso" para inundaciones y aluviones.

Santiago resiste, pero el peak recién comienza
Radio Bío Bío, 17 de julio.
En plena emergencia, con el sistema frontal descargando sobre la Región Metropolitana, Insunza entregó un balance en vivo: la ciudad estaba soportando la lluvia, pero el peak del evento recién se estaba desarrollando. Explicó por qué Santiago Centro resiste mejor que comunas periféricas como Maipú, que carecen de sistemas colectores robustos, y llamó a incorporar el cambio climático en la planificación territorial, remarcando que "la infraestructura actualmente como está (...) no está apta para un evento de este tipo". También detalló cómo la isoterma cero —más baja de lo habitual en esta ocasión— evitó un escenario más crítico, al mantener el agua caída como nieve en la cordillera en lugar de aumentar el caudal de los ríos, y calificó la gestión del riesgo en Chile como "un círculo vicioso" entre leyes nuevas y falta de recursos municipales para aplicarlas.
Coordinación mejora, pero persisten brechas municipales
24 Horas TVN, 19 de julio.
Ya con el sistema frontal golpeando con fuerza el norte chico, Insunza analizó el desempeño diferenciado por zonas: valoró que la infraestructura de la zona centro —como el canal Santa Marta— funcionara adecuadamente, explicó el fenómeno del meteotsunami que afectó a Penco, y profundizó en el marco normativo de las "áreas de riesgo" que permite la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones. Precisó además que amenaza y riesgo no son lo mismo: una inundación es una amenaza, pero solo se vuelve riesgo cuando se suman exposición de personas e infraestructura y niveles de vulnerabilidad. Sobre la evacuación, fue categórico al identificar el principal obstáculo: "el factor que más decide que una persona no evacúe tiene que ver justamente con la seguridad" y el temor al robo de sus bienes.
El geógrafo añadió sus impresiones respecto del caso de Talagante: "Ante la escasez de suelo y también las dificultades para acceder a vivienda, hemos visto que cada vez más asentamientos se ubican en zona de riesgo".
Los desastres son "socionaturales", no solo climáticos
Cooperativa Ciencia, 20 de julio,
Con el estado de catástrofe ya decretado, Insunza entregó su análisis más completo del evento, con cifras que dimensionaron su magnitud histórica: en Vallenar y Alto del Carmen se registraron en pocos días montos de lluvia equivalentes a varios años de precipitación normal. Insistió en que "los desastres son socionaturales", combinando una amenaza natural con exposición y vulnerabilidad social, y explicó por qué en Chile las áreas de riesgo no impiden legalmente construir, solo exigen medidas de mitigación. Cerró proyectando un escenario más amplio: la llegada de un Niño "intenso a extremo" desde septiembre, que podría traer tanto lluvias intensas como calor extremo.

Advertencia sobre falta de preparación ante desastres extremos
Cooperativa Ciencia, 20 de julio.
El mismo día, sus declaraciones fueron recogidas en una nota escrita de Cooperativa Ciencia, junto a las de otros especialistas. Insunza reiteró que la infraestructura hidráulica de ciudades como La Serena y Vallenar fue diseñada para promedios históricos muy por debajo de lo registrado en este evento, y volvió a poner el foco en la ausencia de protocolos de evacuación específicos, señalando que la normativa chilena "lo que establece es una serie de restricciones o condiciones", pero no prohíbe construir en zonas de riesgo.
"En la zona se ha invisibilizado el riesgo. Tenemos presencia de proyectos inmobiliarios o incluso también asentamientos informales en quebradas, en el borde de río”, dijo también Insunza.