La directora alterna del Núcleo Milenio NUVIV presentó su investigación sobre los paralelos históricos entre la "cuestión social" del siglo XIX y la crisis habitacional que enfrentan hoy las familias migrantes en Chile.
Macarena Bonhomme, doctora en Socióloga, investigadora de la Universidad Andrés Bello y directora alterna del Núcleo Milenio NUVIV, participó como expositora en el seminario "Raza, etnicidad y reproducción de las desigualdades", organizado por el Observatorio de Desigualdades de la Universidad Diego Portales. El encuentro, que se realizó el 24 de junio en la Biblioteca Nicanor Parra de esa universidad, fue moderado por Victoria Maluenda (UDP). También expusieron Javier Castillo, sociólogo e investigador de la Universidad Adolfo Ibáñez, y Denisse Sepúlveda, socióloga e investigadora de la Universidad Mayor.

Vivienda, raza y clase: un paralelo histórico
La presentación de Bonhomme se basó en un artículo de reciente publicación que examina cómo la política habitacional y el mercado de la vivienda contribuyen a los procesos de otredad y a la construcción de la blanquitud en sectores de clase trabajadora en Chile. Su argumento central establece un paralelo entre la llamada "cuestión social" de fines del siglo XIX —período marcado por la migración interna masiva del campo a la ciudad, el hacinamiento en conventillos y la racialización de los pobres urbanos— y lo que ella denomina la "cuestión migrante" del siglo XXI.
"El mercado de la vivienda ha impulsado históricamente procesos de otredad, la construcción de un yo superior frente a un otro inferior, y promovido una identidad nacional blanca enmascarada por la idea del mestizaje y de la sociedad homogénea", explicó.
Su investigación se apoya en una etnografía desarrollada en un barrio multicultural de la comuna de Recoleta y en entrevistas con 142 participantes, entre chilenos e inmigrantes de América Latina y el Caribe. A partir de ese trabajo de campo, Bonhomme muestra cómo nociones cotidianas como la limpieza y la higiene operan como herramientas simbólicas a través de las cuales los residentes chilenos de clase trabajadora afirman una identidad racial blanca y negocian su posición social frente a las familias migrantes: "La limpieza opera como una herramienta simbólica para que chilenos de clase trabajadora afirmen una identidad racial blanca y superior desde una normatividad mestiza."
Racismo estructural y la pregunta por los niños haitianos
Bonhomme también conectó su investigación con la contingencia. Aludiendo al caso de los niños haitianos que concentró la atención pública durante esa semana, planteó una pregunta que sintetiza el nudo de su argumento: "Si estos menores no fueran migrantes, pobres y afrodescendientes, ¿habrían enfrentado el mismo nivel de inoperancia institucional y de sospecha sobre el cuidado brindado por sus propias familias y comunidades?"
Para Bonhomme, este caso no es aislado sino expresión de un racismo estructural que permea las instituciones, las políticas migratorias y el mercado habitacional. Los frecuentes cambios de domicilio de las familias haitianas —producto de restricciones migratorias que impiden el arriendo formal y de un sobreprecio etnoracial en un mercado no regulado— explican, en parte, la dificultad para realizar el seguimiento administrativo que derivó en la alarma pública.
De la lucha de clases a la lucha racial
Uno de los argumentos más provocadores de su presentación fue la tesis de que "lo que antes era una lucha de clases en el siglo XX se ha transformado en una lucha racial en el siglo XXI", en la que la nacionalidad y la raza percibidas se usan para establecer jerarquías entre los sectores urbanos empobrecidos. La aparición de lo que Bonhomme llama "neoconventillos" —formas renovadas de vivienda colectiva precaria donde residen mayoritariamente familias migrantes— reactualiza historias de opresión que el relato nacional homogéneo había ocultado.
Frente a esto, Bonhomme es enfática en que la solución no pasa por el control migratorio sino por garantías habitacionales: "La regulación estatal del mercado de la vivienda para garantizar un acceso justo a la vivienda para los migrantes es fundamental, y permitiría mitigar la otredad y abordar la segregación social y racial que está profundamente arraigada."
La investigación de Bonhomme se desarrolla en el marco de NUVIV, cuyo trabajo aborda los desafíos estructurales de la vivienda en Chile desde perspectivas interdisciplinarias.