Resumen
El análisis llega a una conclusión incómoda: el discurso dominante la presenta como una innovación que amplía el acceso y moderniza la inversión, pero deja en segundo plano sus efectos sobre la asequibilidad de la vivienda y la profundización de su lógica financiera.
El estudio no observa directamente el funcionamiento económico de estas plataformas, sino el modo en que se las promociona en el ecosistema digital chileno. Para ello analiza 34 sitios web —entre startups, medios, firmas inmobiliarias y plataformas fintech— mediante minería de texto, análisis de sentimiento, modelamiento de temas y redes semánticas. El objetivo es claro: evaluar si la tokenización aparece como herramienta para mejorar el acceso a la vivienda o si, más bien, fortalece prácticas especulativas.
Los resultados muestran una narrativa fuertemente optimista y orientada a la inversión. En el corpus analizado predominan palabras como “investment”, “market”, “platform”, “tokens” y “real estate”, lo que revela que la vivienda tokenizada es presentada principalmente como activo financiero, más que como bien de uso o derecho social.
El análisis emocional va en la misma dirección. La emoción dominante en el discurso es la “confianza”, seguida por la “anticipación”, lo que sugiere una estrategia comunicacional centrada en transmitir seguridad, legitimidad y promesa de futuro. Según el artículo, esta combinación ayuda a construir una visión de la tokenización como mecanismo confiable, innovador y de bajo riesgo para pequeños inversionistas.
Además, el modelamiento de temas identifica cuatro grandes ejes discursivos: rendimiento y retornos de inversión, ecosistema de plataformas y tokens en Chile, reformulación de la propiedad como activo securitizado, y narrativas centradas en la experiencia del usuario. En conjunto, estos temas configuran una imagen de la vivienda cada vez más desligada de su dimensión social y más integrada a la cultura de plataforma y al capitalismo financiero.
El paper sitúa esta discusión en un contexto mayor: la crisis de asequibilidad habitacional en Chile. Allí recuerda que el sistema de vivienda chileno arrastra décadas de reformas neoliberales que convirtieron la vivienda en mercancía, ampliaron la dependencia del crédito y reforzaron la financiarización del mercado inmobiliario. En ese escenario, la tokenización no aparece como una ruptura, sino como una posible profundización del mismo proceso.
Por eso, la advertencia del estudio es política además de tecnológica. Aunque la tokenización promete fraccionar la propiedad y abrir el mercado a nuevos actores, también puede intensificar la especulación, sumar nuevas capas de complejidad financiera y alejar aún más la vivienda de su función social. La innovación, sugieren los autores, no es neutral: depende del marco regulatorio, de la gobernanza y de si se pone al servicio del derecho a la vivienda o del rendimiento del capital.