El académico de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad San Sebastián e investigador del Núcleo Milenio Sobre los Desafíos de la Vivienda, NUVIV, Carlos Aguirre, es editor del informe, presentado el 15 de octubre en el Campus Los Leones. Para comentar los datos fue invitado el director de, Javier Ruiz-Tagle, quien llamó a mirar la crisis de acceso a la vivienda más allá de lo económico.
El jueves 15 de octubre se presentó en el auditorio del Campus Los Leones de la Universidad San Sebastián el Informe Inmobiliario USS-Tinsa, una instancia de conversación sobre las principales tendencias del mercado habitacional, el desarrollo urbano y los desafíos de acceso a la vivienda en Chile.
El informe es editado por Carlos Aguirre, académico de la FAAD USS e investigador del Núcleo Milenio sobre los Desafíos de la Vivienda (NUVIV). Para comentar sus resultados fue invitado el director de NUVIV, Javier Ruiz-Tagle, profesor del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC (IEUT UC).

La actividad reunió a autoridades, representantes del sector inmobiliario, investigadores y académicos. Participaron Natalia Aguilar, subsecretaria del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; Macarena Montt, directora de Mujeres Inmobiliarias; Cristina Torres, directora del Centro de Políticas Públicas USS; Carmen Paz Cruz, vicepresidenta del Comité Inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción; Fabián García, gerente general de Tinsa by Accumin, y Carlos Aguirre. La conversación fue moderada por Loreto Lyon, decana de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la USS.
Asequibles, pero sin crédito
En su análisis, Javier Ruiz-Tagle se detuvo en uno de los datos del informe: el sobrestock de viviendas se acumula principalmente en departamentos de un dormitorio y un baño. A su juicio, ese dato abre una hipótesis para trabajar en próximas versiones del informe y en la investigación del Núcleo Milenio NUVIV.
“Hay asequibilidad en ese programa, pero hay muchos hogares unipersonales o monoparentales que tienen muchas más dificultades de acceso al crédito. No solamente depende de los precios y los ingresos, sino también de poder concretar un crédito al no poder sumar ingresos», explicó. Esto configuraría, según el director, “una paradoja de una asequibilidad inminente, pero sin posibilidad de concreción de un crédito”.
El académico vinculó este fenómeno con el giro del sector desde la venta hacia el arriendo multifamily, mencionado antes en la presentación por Aguirre. “En Chile el arriendo ha crecido no por una política de promoción del arriendo, sino más bien por los altos precios de la propiedad”, dijo.
Cambio demográfico estructural
Para Ruiz-Tagle, detrás de estas cifras hay un cambio demográfico de fondo: hogares formados por una madre con un hijo, o por un padre soltero que recibe a sus hijos el fin de semana, que enfrentan altos costos de vida sin poder sumar ingresos.
Por eso, propuso ampliar el debate y salir de lo estrictamente económico. “No sería una locura que una política de vivienda se preocupe de ayudar a sostener parejas y familias, desde lo socioeconómico hasta lo psicosocial”, planteó, en un contexto marcado por la expansión de discursos sobre individualidad, autonomía, red flags y límites.
Como ejemplo, citó lo que ocurre en España, donde parejas jóvenes deciden irse a vivir juntas a los pocos meses de conocerse porque la vivienda está demasiado cara. “Ahí hay un tema de los tipos de hogares y de relaciones que se están formando, y que repercute sobre todo en un programa de vivienda de un dormitorio y un baño”, concluyó.